

Ayer estuve en la exposición que de Edgar Degas en la Fundación Mapfre. Si alguna vez me he quejado de lo mal que los comisarios de las exposiciones plantean las mismas, en este caso sucede lo contrario. La exposición esta muy bien planteada, y aunque faltan óleos y sobre todo más motivos equinos (que en este pintor son importantes), lo cierto es que la exposición esta planteada alrededor de la escultura de Degas, y quien vaya no quedará defraudado. Me interesan destacar varias cosas de las que he visto. La primera se refiere a los dibujos a lápiz, carbón y punta de plomo. Son muy brillantes, precisos, y resulta curioso como es en los bocetos en los que Degas se muestra más proclive a la precisión. El examen anatómico y del gesto en el rostro de la mujer es exahustivo en Degas. Existe un cambio muy importante de lo que es la composición en papel a la que luego vemos en los lienzos y pasteles. Parecería que el pintor se toma el dibujo como una técnica en la que concentrar el esfuerzo imitativo, para luego, en los óleos y pasteles, pasar a composiciones más expositivas. Curiosamente, si los dibujos no tienen que ver demasido con los cuadros, en cambio sí tienen que ver con las esculturas. Las esculturas de las bailarinas, muestran a estas desnudas en posiciones de baile. Cada figura aparece como un ensayo anatómico del cuerpo de las bailarinas. Técnicamente la figura se muestra inacabada. La figura de arcilla insinua la silueta sin entrar en demasiados detalles en cuanto a los rasgos, dando en general una impresión de haberse recogido en el bronce únicamente la esencia del movimiento. En tercer lugar, me llamaron la atención los pasteles. Son poco puros, y en ellos el pintor deja totalmente trazada la línea del contorno con carbón. El efecto general es de esbozo. Se mezcla la mancha y la línea en el uso del pastel de forma totalmente intencionada, apenas hay esfumato. En la exposición también se tiene la oportunidad de contemplar una serie de óleos, en los que se aprecia que el uso de la línea para el dibujo parece ir a parte del color. Esto me ha llmado poderosamente la atención. Parece que en esos óleos el color fuese por su lado, mientras que el dibujo fuese por el suyo. La impresión general es muy agaradable, y supone una inversión técnica en la eleboración tradicional de los óleos que creo muy destacable. En definitiva, una exposición muy hermosa. |

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada